sábado, 24 de julio de 2010

EL CIELO DE LOS ÁRBOLES.

Era algo que los microscopios humanos nunca sospecharon.

Los árboles eran criaturas religiosas. Les aterraba morir, pero encontraban un consuelo incierto en la posibilidad de que su madera trascendiese. Reciclada en objetos. Dotada de alguna intención, algún sentido, algún derecho a seguir existiendo en nuestro mundo.

Ser convertido en libros. Ése era el mayor honor al que podía aspirar un árbol muerto. Ése era, por expresarlo de algún modo, “el cielo de los árboles”.

Luego proliferó el libro electrónico. La Literatura se divorció del papel. Los árboles se quedaron sin cielo y ya no hubo motivo; ya no hubo promesa que les animase a mantenerse en el camino recto.

Mutaron, crecieron, crepitaron...

... y terminaron como nosotros. Y con nosotros.


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4 comentarios:

El Autor dijo...

Maravilloso, que ingenioso relato. Una pregunta: Has publicado algun libro? Has estudiado literatura?

Escribes de una manera excepcional, muy propia, muy original.

Saludos

Juanjo Ramírez dijo...

Muchísimas gracias, autor! No he publicado nada, aunque lo intento de cuando en cuando. Bienvenido!

Ever Martínez dijo...

Juanjo,

Yo soy El Autor, por aquel tiempo no queria que apareciera mi nombre en las entradas del blog y por eso habia optado por hacerme llamar El Autor.

Lo reitero, escribes excelente. Espero que pronto una agencia literaria o una editorial tenga la dicha de tropezarse con este blog y te brinden la oportunidad.

Yo tambien tengo afición por la lieteratura de la que nada se. Sin embargo me encanta.

Te deseo exitos...

Juanjo Ramírez dijo...

Muchas gracias, Ever! El mundo de las editriales y las agencias no se me da nada bien, pero seguiré luchando (y escribiendo) Mil gracias de nuevo!!